En un mundo diferente, en época pasada. Existió un reino, gobernado por un rey y una reina, quienes procrearon a una hermosa niña. Tan bella como la luz azul de la aurora, tan brillante como el sol y la luna juntos, tan delicada como el agua en calma, tan valiente como el fuego. La princesa Suzuki Komae.

Por miedo a colocar a su hija en riesgo, el reino creó a una serie de protectoras. Las guerreras de los 5 poderes. Chicas que entregarían su vida a la niña. Pero existía un poder que sobrepasaba a las medidas de protección de los reyes. El poder oscuro. Oculto en un lugar que nadie esperaba. Con el paso de los años creció y se fortaleció al igual que la princesa. Hasta que las fuerzas sobrepasaron todo y el reino sucumbió. Y así, todos murieron. Pero el amor de los reyes había invocado desde el momento en que su hija nació una protección sin igual, que podía significar la perdición de las generaciones futuras. Por miedo a que la vida de su hija desapareciera le dieron, a ella y sus protectoras, el poder de renacer más tarde en algún futuro, en algún otro mundo.

Y así, la princesa Suzuki Komae y las guerreras desaparecieron y renacieron en nuestro hoy.

“Una historia inspirada en ‘Sailor Moon’ y su trama y en los poderes de ‘Sakura Card Captor’, quizá un poco más oscura y sin duda diferente a la trama original”



Abrió los ojos en los brazos de una madre muerta, una niña llamada Sumiko. Desde el momento de su nacimiento conocía su antiguo nombre y cada uno de sus poderes.

lunes, 16 de abril de 2012

II. Sailor Házen.


       Un hombre conoció a una mujer, y se enamoró perdidamente de ella. Después de un mes juntos, aquella mujer desapareció. El hombre quedó destrozado. Y años más tarde se caso con una humilde y hermosa mujer rubia. De su amor nació una linda bebé con cabellos dorados. La llamaron Házen, siguiendo las órdenes de su corazón. Cuando la niña cumplió un año de edad, apareció en la puerta de la casa una niña de tres años con cabellos azules. La mujer se extrañó demasiado con su presencia, y la adoptó como suya. Cuando el señor de la casa volvió para celebrar el cumpleaños de su niña, se topó con esa niña desconocida jugando con la bebita. La niña de cabellos azules, se levantó en cuanto lo vio y le entrego una carta. La niña lo miraba fijamente, esperando que él la leyera. La carta estaba escrita por la mujer que hacía años atrás él había conocido y amado mucho. La carta estaba firmada un día antes del nacimiento de la bebé, como premonición de lo que sucedería.
“Ésta niña es tuya, y debes cuidarla pues ya no cuenta con su madre. Es fruto de tu amor y recuerdo de mi rostro. Su nombre es Sumiko, pues así lo dicta mi corazón.”
Desde aquel momento Sumiko y Házen estuvieron juntas. Sumiko defendía a Házen hasta que ésta tuvo la fuerza de cuidar a Sumiko, tal y como estaba escrito. El padre de Sumiko y Házen murió tres años después, dejándolas bajo el cuidado de su esposa. Quien no tardó mucho en perecer. Era un poder que crecía, y exterminaba a los débiles. Fue una infancia difícil la de Házen. Terminaron bajo los cuidados de la abuela de Házen, quien murió cuando ésta tenía trece años. En la edad en la que le fueron revelados sus poderes. Y a pesar de su edad, Házen, aparentaba la edad de Sumiko incluso mayor. Su identidad fue cambiada cuando Sumiko le devolvió sus recuerdos. Eran las hermanas Tomoe, que según los registros eran hermanas gemelas.
Vivían en la antigua casa Tomoe. Cuidando una de otra. Sumiko era todo para Házen, su hermana, su sendero, su princesa, y su destino a proteger. Nada tocaba a Sumiko o viceversa sin primero haberlo revisado Házen. Sailor Há, había sido en otra era, la principal protectora de la princesa. Y había adoptado la misma personalidad en la hermana menor de Sumiko.
Cuando Sumiko cumplió dieciséis unos espíritus extraños empezaron a llegar a la ciudad donde vivían. Aquella vez fue la primera vez que Házen se transformó en Sailor.
En sus manos brillaron unas figuras de soles, en los lugares de los clavos de Jesús, por ambos lados. Soles amarillos y brillantes. Lazos rodaron por sus brazos y aparecieron sus guantes. Un sol brilló en su pecho y formó un broche solar que formó su traje. En sus pies sus zapatos. Al abrir los ojos un sol en su frente mostró su marca. Sailor Há, la Guerrera del sol.
Aquel día la princesa decidió salir de aquella ciudad e ir a una pequeña ciudad donde brillaba un arco de luz azul. La zona de protección. Aún no había sido activada completamente debido a que la Guerrera del tiempo y el espacio no había despertado pero aún así el poder estaba ahí actuando como un pequeño y débil aislante para los demonios. Desde entonces, unos meses atrás antes de encontrar a Azshan, Sumiko y Házen luchaban con demonios buscando a Sailor Azz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario